Tengo diversas facetas, mucho que pensar y varios temas de que hablar.

Mostrando las entradas con la etiqueta Series. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Series. Mostrar todas las entradas

19 de septiembre de 2019

Workin’ Moms – Temporada I: El juicio de la maternidad

6:56 p.m. Posted by BlueSoul , , No comments

“Gira en torno a cuatro mujeres que, una vez terminada la baja maternal, lidian con los hijos y la vida profesional en la ciudad contemporánea de Toronto. Las cuatro madres se apoyan, resisten e intentan no juzgarse entre ellas cuando la vida las golpea y se tambalea. Kate, Anne, Frankie y Jenny, así se llaman estas madres, van a pasar por diferentes y complicadas situaciones desde una crisis de identidad hasta una depresión posparto o un embarazado inesperado. Todos estos sucesos, ya sean buenos o malos, las hacen pasar por diversos estados emocionales, que siempre enfrentan con humor.”

A diferencia de muchas otras series las cuáles me animé a ver por recomendaciones, mi impulso para empezarla fue querer una nueva historia con capítulos de poca duración y la sinopsis mostrada fue suficiente para animarme a ello.

Considero que esta serie toma el tema de la maternidad, pero de un punto de vista diferente al enfoque usual de la relación madre e hijo, con cuatro perspectivas enfocadas en la faceta de las protagonistas como mujeres en su ingreso a este nuevo rol. Las cuáles tienen en común el compartir la misma clase de estimulación temprana a la que asisten constantemente y tienden a ser juzgadas por no presentar el perfil ideal de lo que es ser una madre.

Así tenemos a Kate, madre primeriza que tras meses decide volver a su trabajo en el cuál ella desde antes tenía un reconocimiento y prestigio logrado por su dedicación y enfoque. Sin embargo, el ser madre y la nueva responsabilidad que esto implica logra que por momentos en lo laboral sea juzgada por priorizar a su hijo y en el ámbito familiar (con Nathan, su esposo) se la cuestione por querer tomar decisiones consideradas egoístas aun cuando estas implican lograr el desarrollo laboral que estuvo buscando por años. Por lo que a lo largo de los capítulos atraviesa el dilema de tener que sacrificar una faceta o lograr encontrar un equilibrio en ambas.

La depresión postparto también es un tema presentado, esta vez por el personaje de Frankie la cuál nos lleva a conocer que esta enfermedad no solo se presenta con la típica imagen de una madre que no desea conectar con su hijo, que anda aislada y deprimida. Por el contrario nos lo muestra desde la perspectiva de una mujer que es activa, que volvió a su trabajo; sin embargo, poco a poco empieza con pequeños episodios que pueden ser tomados como un comportamiento de alguien con un mal día hasta ir creciendo logrando que ella tome decisiones erradas como vender la casa solo para tener algo en lo que enfocarse y tratar de olvidar lo que le sucede. Logrando con todo ello que su relación con Giselle —quién adquiere el rol principal de madre, debido a la situación de Frankie— esté en la cuerda floja.

Jenny es el claro ejemplo de que dar a luz a un hijo no te hace tener de manera automática ese cariño, sino más bien ella cree que el adoptar este gran cambio en su vida, significa que deberá abandonar su propia identidad de mujer. Ella, a diferencia de las demás, presenta una pareja (Ian) que si bien tomó la responsabilidad casi total de críar al bebé, omitía totalmente el escuchar las escasas veces que ella intentó hablar de sus sentimientos, creando un vacío en la comunicación que dio inicio a pasos en la dirección incorrecta por parte de ella, pensando que recuperaría su valor como mujer, cuando en realidad nunca lo había perdido.

Anne es la única del grupo que no es primeriza y su conflicto radica en que no es la imagen de mujer maternal y cariñosa que muestra afecto a su hija mayor, cuestionándose si ello le hace ser una mala madre aún cuando siente amor hacia ella solo que su personalidad no es afectiva. Esta inseguridad crece cuando al contratar una niñera, conecta rápidamente con su hija.

También, al quedar embarazada por tercera vez (mientras su bebé nacida apenas tiene un par de meses), presenta el conflicto más importante —a mi parecer— de esta historia, debido a que toca un tema tabú: el aborto. Cuando este embarazo se complica y la obliga a quedar postrada en una cama con descanso absoluto, además de ver que un tercer hijo complicaría la situación familiar en muchos aspectos, es donde la idea aparece en su mente.

El momento decisivo se muestra cuando va a una clínica abortiva legal después de pensar mucho sobre ello, para comprobar por fin como se siente realmente ante esta decisión y entra en crisis porque no se sintió fuera de lugar ahí, no sintió que fuera incorrecto. 

Solo llegado a ese punto donde acepta lo que realmente quiere, decide hablar de ello con su esposo Lionel, el cuál si bien presenta su postura de querer tener a un hijo, realmente escucha los motivos por los cuáles ella no desea tenerlo y ambos llegan a una decisión juntos, mostrando que hay temas que no pueden ser tomados como blancos o negros, sino que pueden estar en una zona gris.

Por lo que a través de 13 episodios las vemos afrontando su propia muralla, dándose cuenta del resultado de sus propias acciones, aceptándolas como una enseñanza para mejorar y entendiendo que no existe un molde para ser madre, incluso cuando el mundo trata de indicar lo contrario.


31 de marzo de 2018

Re Mind: Cuando recordar no es suficiente

5:21 p.m. Posted by BlueSoul , No comments

Con un tráiler que despertaba mi curiosidad, era imposible pasar este título por alto, así que lo coloqué en mi lista de pendientes hasta tener el tiempo para verlo y sorpresivamente —gracias a la brevedad de sus capítulos tanto en número como duración— lo terminé en un día, mas no en una sentada porque no suelo tener tanta resistencia.

Ni bien empieza el capítulo uno, tenemos ya doce alumnas que comparten clases, reunidas en una mesa dentro de una estancia con una ambientación que en una mejor ocasión pudo ser considerada elegante. Esa escena no llamaría mucho la atención de no ser porque ninguna recuerda cómo llegó y están con los pies apresados en una portezuela que da al piso mientras queda un asiento vacío. Ellas desconocen la razón de su secuestro y conforme avanza los minutos, notan que comparten el factor común de haberle hecho bullying a una estudiante desaparecida, y en algún momento amiga, Miho.

Cada una de ellas tiene una personalidad distinta y con el avanzar de las horas se descubre las culpas de cada una, no solo para con Miho, sino también en otros aspectos, esta vez relacionados a “Perfecta” que era el grupo que tenían en donde Miho era la cabeza. Y conforme las mentiras son desvanecidas, sin importar si llegan a ser aceptadas, los personajes van desapareciendo cuando los apagones se hacen notar.

Las primeras reacciones de los personajes al encontrarse en ese lío me resultan irreales y caricaturizadas en los primeros capítulos, también ciertas acciones o carencia de ellas, pero conforme avanza la historia a pasos letárgicos, es un poco interesante descubrir los secretos de cada una, aunque hubiera apreciado que no pusieran tanta expectativa en ciertos personajes cuando al final no escondían nada tan grave a la altura de la impresión que causaban.

Ya a la segunda mitad de la serie y con una aparición inesperada empiezas a dudar de tu sospecha inicial, mas sigues sin sentir que algo posee sentido ahí. Y aún agradeciendo el que se me destruya mis sospechas iniciales —causando que la descolocación me despierte—  siento que el final de la serie echa cualquier esfuerzo por la borda.

La causante de ese espectáculo fue la que menos sospecha causaba y su razón se podría considerar una revelación, pero el cómo la manejaron y quisieron agregar una innecesaria incertidumbre, hizo que se viniera abajo lo poco que lograron construir. Puedo entender que no se revele en donde estaban, como desaparecían las chicas, teniendo en cuenta que no existía nada sobrenatural, y el cómo llegaron ahí porque soy capaz de comprender que todas las dudas no necesitan ser resueltas en una historia —aunque tal vez pudieron esforzarse en dejar más información sobre las dos últimas dudas, ya que resulta poco creíble que una colegiala logre tanto—, pero todo lo acontecido con el correo que le llegó a Kumi no tiene pies ni cabeza.

Tal vez quisieron dejar un mensaje de esperanza en un momento tardío, mas lo único que lograron fue mostrar a la remitente como un personaje egoísta. Su supuesta acción no concuerda con su actuar anterior y el final te deja el mensaje de que la victimaria llegó a ese extremo para que cada una tome su responsabilidad, solo porque ella fue incapaz de aceptar la suya.

En conclusión, considero que se pudo haber hecho más con la trama. La premisa y elementos eran muy buenos y los últimos capítulos, específicamente desde que el personaje silencioso reveló que sí podía hablar, captaron mejor mi atención; sin embargo, carecieron de la habilidad de encerrar bien la historia y tomar lo que tenían para intensificarla.

26 de febrero de 2018

One Day at a Time - Temporada I y II: Cuando encuentras más de lo que buscas

8:18 p.m. Posted by BlueSoul , No comments

Buscando por netflix una serie light y con pocos capítulos que tuvieran breve duración, me encontré con este título (conocido también como "Un día a la vez") entre su lista de estrenos y decidí darle una oportunidad. Es cierto que al principio, entre tantas menciones a la nacionalidad y ciertas primeras impresiones de las actitudes de los personajes, se me hizo un poco estereotipado el concepto de los latinos, tomando en cuenta que yo soy una.

Pero no visualizaba nada ofensivo, ni agrio y aburrido no era, así que me mantuve avanzando entre sus episodios, sin tener que ir tan lejos para notar que había sido engañada, que aun si la serie por apariencia y a simple vista parecía ligera, usualmente para el final de cada capítulo se volvía sería, que los protagonistas se mostraban menos cómicos y más humanos.

Tocaron diversos temas en sus dos temporadas, tópicos que afectaban a cada personaje y no necesariamente terminaban con un cierre feliz, sino con una nota de que algunas cosas no puede resolverse, pero sí existen maneras de hacerle frente.

Penélope es una veterana de la guerra que salió adelante no sólo sobreviviendo a ella, sino también a lo acontecido en su familia, con su esposo quién no aceptó —ni llega a aceptar— que necesita iniciar un tratamiento con sus adicciones y para controlar los estragos producidos por la guerra. A diferencia de Penélope que admitió la existencia de sus problemas mentales, no sin antes pasar por un periodo de aceptar el problema mas no la ayuda, y entra en tratamiento por sobre la creencia arcaica que se tiene de que no sé necesita ayuda profesional para lidiar con ello.

Lydia es la madre de Penélope, conforme los episodios avanzan podemos ver en ella un crecimiento y cambio en su forma de pensar y posibles prejuicios sin alterar su esencia. Entre los diversos cambios que me agradó e impactó fue el hecho de que si bien estuvo buen tiempo a favor de la reconciliación entre su hija y marido, juntándolos en diversos momentos, cuando está a punto de suceder y él da la primera muestra de que no ha cambiado, Lydia sin dudarlo se pone de parte de su hija, incluso sobre su creencia de que una mujer necesita un esposo, un hombre a su lado.

Los hijos y Schneider también tienen sus momentos de brillar o de mostrarse vulnerables sin ser débiles. En particular, Elena las primeras veces no me caía bien, me resultaba muy antitodo y en exceso dicha idea pudo haberse fijado; sin embargo, supieron mostrar su faceta de hija, hermana, nieta y no solo enfocarse en su lado transgresor, lo cual hizo una gran diferencia.

La temporada uno se enfoca más en el encaminar a los personajes y en conocerlos, teniendo entre mis capítulos favoritos en su mayoría los finales de esa temporada, destacando el último donde puedes ver la fortaleza familiar en la escena del quinceañero donde recuerdas que lo principal es estar juntos, que una familia no implica necesariamente estar relacionados por la misma sangre y que debe primar no solo el amor, sino la aceptación.

La temporada dos toca temas como el uso de armas, la discriminación y como cumbre —a mi parecer el mejor capítulo y más pesado— el tema de la depresión, no tanto por el lado de tenerla, sino por el lado de haber creído que uno está recuperado y abandonar todas las pautas por creerse capaz, cuando la realidad es que no puedes tomar esas iniciativas por cuenta propia y que si bien se puede sobrellevar esa condición, es un estado al que tristemente se puede volver a caer.


Lamentablemente tengo que esperar todo un año para la siguiente temporada, porque tiene que haber una, aunque si deciden no seguirla tendré el consuelo de que el final de esta no es tan abierto. Me resulta una sorpresa grata haber caído en esta serie, a la cuál llegué buscando risas y salí ganando mucho más.


26 de junio de 2016

Juego de Tronos - Temporada II: De manera limpia no se gana una guerra

6:53 p.m. Posted by BlueSoul , , No comments

Esta vez la frase que resume la temporada es otorgada por Stannis Baratheon y, aunque a simple vista parece que en las batallas no se usó una artimaña colosal de engaño, hubo pequeños movimientos y ajustes que muestran que en una guerra es imposible permanecer limpio.

Podría decirse que gran parte de la temporada Robb estuvo jugando ese papel y conservando el estilo del padre, pero cuando se casó por su cuenta, incumpliendo el trato que hizo anteriormente cuando solicitó ayuda, él también terminó en esa red de engaños, aún si esa no fue su intención.

Con respecto a Stannis, no sé como hará Melissandre para seguir engatusándolo o qué fue lo que le mostró en el fuego porque todo apunta a que pronto Stannis se dará contra la pared y que su único momento de brillantez fue cuando se adelantó y comunicó a todos los reinos que Joffrey no era legítimo heredero del trono. De ahí un error tras otro fue lo que llegó a mí de su parte.

Y si hablamos de errores, creo que Theon también merece mención. Él tuvo hasta el último instante  -antes de dirigirse a Invernalia- para retroceder y se terminó condenando gratuitamente, porque ni su batallón lo respeta, ni su padre le presta el debido respeto, aunque esto último se entiende ya que en vez de que Theon regrese a su casa por méritos propios, regresó como mensajero. En un par de capítulos se terminó ganando parte de mi antipatía y si digo "parte", es porque Joffrey es quién se lleva, irónicamente, el trono en ese campo.

No sabría si comenzar por la matanza de los bastardos de Robert, su arrogancia o su cobardía que me hace disfrutar cuando Tyrion lo cachetea y lo manda a volar. Hasta Cersei tiene más gracia para hacer sus manipulaciones que él, mejor dicho es mucho más lista que él y Jaime no es un idiota, así que dudo que la actitud cavernícola de Joffrey sea heredada. Esperaba un poco de desvarío de su parte durante la batalla Baratheon vs. Lannister, quizá no en la batalla misma, pero si en el castillo donde por primera vez aprecié a una Cersei humana.

Quizá la palabra ideal sea madre, en vez de humana. Admito que Cersei me conmovió dos veces a lo largo de los diez capítulos: la primera vez cuando le dijo a Tyrion que temía que la locura de Joffrey se debiera a haberse dejado llevar y tener un fruto de su relación con Jaime y la segunda fue cuando estaba dispuesta a matar a su hijo menor y suicidarse antes de que tomen el castillo. Esta vez no vislumbré al personaje inmutable y lo disfruté al poder observar una diferente faceta de ella.

Por otra parte, si en esta temporada me privaron de las charlas de cuchillazos verbales entre Varys y Baelish, me lo reemplazaron con creces con Tyrion siendo Tyrion en su total esplendor. Cada palabra o acción me hacía sentir que estaba apreciando a un genio. Desde su simple táctica para saber en quién confiar dentro del comité, sus descubrimientos, sus estrategias y palabras de guerra -sin importar que quedaran tristemente eclipsadas por la aparición de su padre- se podía observar que si él realmente estuviera interesado en el trono, podría haber conseguido buenos aliados para ello.

No es un misterio reconocer que mi personaje favorito esta vez fue Tyrion de manera constante y el más desagradable fue Joffrey, y el que me da curiosidad mientras esperaba su aparición fue Jaqen, del cuál espero volverlo a ver en la siguiente temporada.

Mención aparte es reconocer que Sansa no volvió a errar y que Arya realmente sabe como sobrevivir ya que heredó habilidades que su hermana carece. También, aunque Daenerys no capturó mucho mi atención, me satisface que no haya caído en la trampa para casarse, que haya recuperado su confianza y que ya no tema tener mano firme. Siento que estuvo muy cerca de caer ante esa visión de Khal Drogo y su hijo, mas supo visualizar su presente y defender a quienes aún la consideran su Khaleesi.

¿Y Jon? Falta, sé que aún le falta mucho para aceptar con firmeza lo duro que es una guerra. Tyrion ya perdió el poder que le facilitaba su estrategia, la decisión de Robb le puede costar caro, no sé qué pensar de la retirada de Sandor Clegane y de la expedición de Jaime con Brianna. En definitiva, la tercera temporada tiene mucho que ofrecerme.


14 de junio de 2016

Juego de Tronos - Temporada I: Sobrevivir o morir

5:38 p.m. Posted by BlueSoul , , No comments

No hay mejor frase que resuma esta temporada como la de "sobrevivir o morir". Ayer apenas la terminé de ver y no pude quedar más que maravillada con el ir y venir de la trama. Lo usual es que siempre haya unos pocos personajes que dirijan el avance de una serie, pero en esta hasta un breve encuentro de palabras con alguno secundario puede alterar, aun de manera ligera, el transcurso de los hechos.

Como mencioné antes, esta temporada -según tengo entendido y pude apreciar- se asemeja bastante al libro y aún cuando sabía lo que pasaría, no pude evitar quedar atrapada.

La fuerza del personaje femenino -para bien o para mal, dejando a Samsa de lado- fue digno de apreciar, teniendo en cuenta el poco derecho de expresión que tenían las mujeres en esa época más su exagerada sumisión. Por eso mismo, el ver como Cersei o Catelyn no esperaron autorización y tomaron las riendas de la situación, llevando a cabo sus objetivos sin mirar atrás fue interesante. Mención aparte merece la evolución de Daenerys, a pesar de sus tropiezos.

Cersei puede ser de lo peor que existe, manipulando y calculando las cosas sin exagerar la presión para que parezca que ella solo opinó y no ejerció autoridad alguna, mas es increíble que haya llegado tan lejos sin levantar una sospecha con base sólida. Me causa curiosidad que fue la que la hizo tomar esa posición, aunque tuve un pequeño atisbo durante su conversación con Robert, mencionándole que en su momento lo quiso y admiró, yéndose todo al tacho cuando este mostró su nula superación y excesivo apego a su ya fallecido amor.

Y Ned... Ned para mí fue la principal víctima de toda esa corrupción, lo metieron en un mundo donde fue titánico permanecer sin embarrarse y él lo trató, hasta se podría decir que lo consiguió, solo que ese estado de permanencia no estaba ligado a seguir con vida. Y resulta más chocante porque le ofrecieron oportunidades para sobrevivir, teniendo como único precio abandonar sus principios de honestidad y justicia, no obstante él prefirió conservarse íntegro, aferrándose a aquello que la mayoría en ese reino ya lo tenía perdido. Mas considero una jugada cruel el haberle hecho contradecir lo que él proclamaba, haciéndole ver ante el resto como un verdadero culpable y ante los conocedores como un cobarde frente a la muerte cuando en realidad el único motivo de aceptar una traición que no cometió fue el evitarle dolor a sus hijas, siendo en vano.

Lo que no me queda claro es porque Cersei quiso ser tan condescendiente y permitirle vivir. Lo único que viene a mi mente es que ese acto se convertiría en su resguardo por si se llegara a descubrir sus intrincados movimientos, escudándose en ese hecho para en un futuro desconocido pedir clemencia de ser necesario. En pocas palabras, hacer lo que medio mundo -salvo los Stark- hace entre los reinos: ofrecer ayuda a cambio de un gran beneficio.

Por otra parte, disfruté el desarrollo de la confianza y amor en la relación entre Khal Drogo y Daenerys -principalmente porque llegaba a olvidar que ella no superaba los 16, debido a la actriz-, considero que gracias a él y a ciertas consideraciones que tuvo con ella, llegó a crecer en seguridad y confianza. Llamarse mutuamente "luna de mi vida" y "mi sol y estrellas" son un pequeño detalle agregado que permitía visualizar la importancia y cariño que llegaron a tener el uno con el otro.

Y, a pesar de ser lo opuesto, también disfrutaba las conversaciones entre Varys y Baelish (Meñique) cuando estos se encontraban a solas, era todo un despliegue de dardos directos y aceptados entre dos personas que en realidad son de la misma condición que tiende a mover sus fichas y soltar lo necesario con tal de no aparentar ser un peligro para ningún lado hasta que uno de los bandos presente mayor posibilidad de éxito y estabilidad.

Con respecto a los personajes, considero que Tyrion sabe moverse sin llegar a ensuciarse con lo provocado por su familia y eso es digno de admirar. Busca sobrevivir como todos, pero no cae en traición, ni crueldad hasta el momento. Jaime es lo contrario; sin embargo, lo hace de una manera que, en comparación con otros, me hace tolerarlo o quizá es parte de su extraño encanto. Lo que si tengo claro es que él es capaz de mucho con tal de proteger a Cersei.

Si tuviera que escoger al personaje más irritable, para mí sería Samsa con creces. Joffrey no es irritable, él está a otro nivel. No obstante, Samsa a demostrado que lastimosamente no heredó los dotes intelectuales de sus padres, actuando de manera egoísta e infantil en comparación con Arya. Por lo mismo ahora resulta interesante mirar como Samsa va abriendo los ojos al mundo real.

Con Daenerys y los dragones, Jon saliendo del muro y Tyrion de camino a Desembarco del Rey, no sé que esperar. He llegado al punto donde, en definitiva, no sé que sigue en la historia y ando muy ansiosa por saberlo.

11 de junio de 2016

Lista de series

8:09 p.m. Posted by BlueSoul , , No comments

En este apartado colocaré la lista de series que llevo viendo desde que comencé el año, ordenados por su nombre, esta vez no colocaré puntuación, ya que si veo dichas series es porque me gustan.

Esta lista aumentará conforme vaya aumentando el número de series que disfrute y tengan su respectivo post en este blog. Para acceder a las reseñas de cada historia basta con un clic sobre el título de la misma.


1 de junio de 2016

Supernatural: Creciendo con mi serie favorita

5:42 p.m. Posted by BlueSoul , , No comments

Si tuviera que escoger una película o serie de libros con los que fui creciendo con los años, en ambos casos Harry Potter sería el número uno. Si tuviera que escoger una serie con la que he crecido con el tiempo, la única respuesta sería Supernatural.

La serie empezó cuando yo apenas tenía 12 años, yo estuve ahí para ver su estreno por la señal de cable y hasta el momento no entenderé qué me llevó a sentarme semana a semana en la noche a verla cuando esta tenía toques de aquel género al que yo rehuía y sigo rehuyendo.

Recuerdo que a veces terminaba obligando a mi mamá y hermana a verla bajo la condición de que después me iría a dormir porque debía ir al colegio. En ese entonces, de los dos hermanos, mi favorito era Sam, me inclinaba más por él y hasta me conmovía más que Dean porque a Dean lo veía como infranqueable, impenetrable y resignado a la vida de cazador mientras que Sam aún anhelaba volver a la vida normal que tanto había tardado en construir antes de que un demonio se la quitara nuevamente.

A fines de la temporada 3 o 4 ocurre la primera de muchas muertes de los protagonistas, supuestamente cuando todo parecía estar bien, hieren a Sam y este muere. Aún puedo sentir el shock de ese momento y mis ganas de querer golpear mi televisión por tener que esperar un año casi por la continuación. A partir de esa temporada, desde mi punto de vista, el eje dejó de ser Sam y se dividió entre ambos. Dean hizo un trato: su alma a cambio de salvar a su hermano, lo cuál funcionó y a lo largo de esa temporada Sam y Dean empiezan la travesía de intentar anular el trato y así evitar que Dean vaya al infierno lo que no se llega a evitar, pero por sorpresa un ángel saca a Dean de allí con una misión. Un ángel llamado Castiel que se termina quedando junto a ellos y pasa a ser parte de la familia que poco a poco se va reduciendo.

Para ese entonces la serie cambiaba constantemente de horario, no podía seguirla y empezaba una travesía nueva, así que la dejé. Hace 2 años la recordé con cariño y quise ver que fue de ella, sorpresivamente aún continuaba y la retomé con la diferencia de que esta vez comprendía y admiraba más a Dean, entendía que él no era tan fuerte como aparentaba solo que tenía que mostrarse así para proteger a su hermano. Y temporada tras temporada veía como trataban de hacer las cosas bien -en realidad lograban tener éxito en ciertos aspectos- pero al tratar de salvarse uno a otro acababan metiéndose en algo más porque muchas veces probaron y vivieron un mundo solos y estoy segura de que no quisieran volver a repetirlo.

También cabe destacar a Castiel, un ángel que se mostraba a inicios tan indestructible, pero con el tiempo se volvió más humano al darse cuenta de que el hecho de haber conocido un único camino, no significaba que ese era el único que existía, de que los demás ángeles estaban más enfrascados en llegar al fin sin importar los medios, de que algunos demonios también dudan y se muestran humanos, simplemente de que no todo es blanco o negro. Siendo descubridor de todo eso conforme se equivocaba y trataba de seguir.

Es cierto que la serie no es siempre estable, que hay momentos en que quieres jalar de los pelos a los escritores por complicar tanto las cosas, que por momentos tiende a entrar en un ciclo, pero cuando al final de cada capítulo quedan Dean y Sam dispuestos a dar literalmente la vida por el otro, pidiendo a las personas que los ayudaron que no los mencionen públicamente para que puedan seguir adelante a pesar de no tener un reconocimiento y salvando a la gente solo porque está a su alcance hacerlo, siento que haber entrado a ese mundo es una de las mejores cosas que me han pasado con respecto a la ficción.

Cuando ellos empezaron, mi mayor preocupación era no terminar a tiempo la tarea de mañana; ahora que apenas acaba de terminar su onceava temporada y prácticamente lograron que dios se amistara con su hermana y evitaran la catástrofe universal, mi mayor preocupación es ahorrar dinero para pagarme posteriormente la universidad y realizar una ingeniería. En definitiva, ambos hemos crecido bastante.

Juego de Tronos: Acepto las consecuencias

5:09 p.m. Posted by BlueSoul , No comments

No encuentro otra frase que resuma el hecho de que empezaré, tardíamente, a ver Juego de Tronos. Recuerdo que aún cuando esta se encontraba por su tercera temporada, tuve la oportunidad de ver los primeros dos capítulos y me pareció interesante, a pesar de tener ciertas escenas subidas de tono a las que, a pesar de mi edad, no estoy acostumbrada.

Por eso mismo me animé a leer los libros, llegando solo a culminar el primero lo cuál actualmente agradezco porque conozco personas que han leído el libro, ven la serie y admiten que, aun cuando la serie sea buena, se quedan con el sin sabor por las variaciones que tiene del libro las cuáles conllevan a que haya escenas que les hubiera gustado ver en la serie y que nunca verán.

Así que tomé la sabia decisión -un exagerado uso de esa palabra- de ver primero la serie antes de retomar la lectura. Solo que me encuentro ante dos situaciones que no me permite verla con total soltura. La primera de estas es que el único medio para disfrutarla es por mi computadora ubicada en el cuarto -la TV no es válida ya que es de uso general, no puedo extenderme a mis anchas ahí y la que poseo en mi habitación es la de los modelos antiguos- y dicho cuarto es compartido con mi madre que si bien pudo ver el primer capítulo de la serie hace tiempo conmigo, la consideró muy fuerte y de por sí resultaría incómodo que tu madre entre y te vea viendo desnudos por doquier, así que la única solución es verla cuando ella no suela entrar, lo cuál me limita y reduce el tiempo tomando en cuenta que mi monitor se ve afectado por la luz del atardecer y mi límite de horarios.

La segunda situación está relacionada exclusivamente a mí. En esta serie, encariñarte con algún personaje es el peor error que puedes cometer. Sé lo que viene en la primera temporada, sé que no será agradable y por lo tanto sufriré viéndola al mismo tiempo que de seguro disfrutaré. Lo cuál resulta irónico tomando en cuenta que hay películas, series y demás que me niego a ver por lo mismo: porque no quiero sufrir. Y siendo testigo de ver como se jalan los cabellos por lo mismo, no es como si desconociera lo que me toca cuando empiece esta travesía.

Por eso, conforme pasa los capítulos, me vislumbro aprisionada a mi asiento, temiendo por lo que viene y al mismo tiempo queriendo verlo llegar. Siendo esto que me promete tanto ¿podrían culparme por aceptar gratuitamente este dolor ficticio?